El desarrollo de videojuegos es un proceso complejo que requiere varias aptitudes únicas. Si a eso añadimos la globalización y el márketing, nos encontramos con más de una docena de equipos especializados que trabajan en un solo videojuego. Como desarrolladora o distribuidora, es posible que se pregunte: «¿Cuál es la mejor manera de gestionar todo esto?».
Existen múltiples enfoques para la externalización del desarrollo de videojuegos, desde la contratación de varios proveedores especializados hasta la asociación con un único proveedor, pasando por no externalizar nada. Todas estas soluciones tienen sus propios méritos, deméritos y casos de uso óptimos, pero a medida que el arte del desarrollo de videojuegos evoluciona, la industria cambia hacia un enfoque en particular.
Historia de la externalización del desarrollo de videojuegos
En los inicios del desarrollo de videojuegos, sobre todo en los años ochenta y noventa, los estudios solían gestionar internamente todos los aspectos de la producción. Sin embargo, a medida que los videojuegos se volvían más sofisticados, cada vez era más difícil que un solo equipo se encargara de todas las tareas especializadas. Esto dio lugar a la aparición de proveedores externos especializados en ámbitos auxiliares como la localización, el control de calidad y el márketing. La mayoría de los proveedores carecían de conocimientos interdisciplinarios y, por tanto, ofrecían un único servicio. Sin embargo, este enfoque «a la carta» de la subcontratación fragmentó inadvertidamente el mercado, y obligó a los distribuidores a recurrir a varios socios para completar un solo videojuego.
Aun así, el sector de los videojuegos ha experimentado un crecimiento explosivo en la última década: la demanda y las expectativas de los jugadores aumentan día a día. Debido a la enorme escala y complejidad de los videojuegos de hoy en día, la subcontratación se ha convertido en una necesidad para todos los titanes de la industria (¡incluso para los que disponen de más recursos!), lo que ha provocado un cambio hacia métodos de subcontratación más holísticos.
Con el tiempo, los proveedores especializados han adquirido más experiencia, conocimientos y personal, por lo que han ampliado sus servicios para incluso ofrecer apoyo integral durante el ciclo de vida del desarrollo del juego. Sin embargo, no se trata de una práctica universal: muchos estudios siguen recurriendo a varios socios, y citan la flexibilidad, la mitigación de riesgos y el acceso a conocimientos técnicos recónditos como factores importantes en esta decisión.
No obstante, aunque la fragmentación de proveedores ofrece algunas ventajas, también conlleva retos que no se pueden pasar por alto. A medida que el desarrollo de videojuegos se interconecta más y depende de sistemas, muchos desarrolladores empiezan a preguntarse si merece la pena compaginar varios proveedores.